El microblading es uno de los tratamientos estéticos más populares y precisos para definir y mejorar la forma de las cejas. Cuando se realiza correctamente, el resultado es muy natural y armoniza el rostro. Sin embargo, cuando no está bien ejecutado, el resultado pueden ser unas cejas desiguales y poco naturales. En ese caso será necesario corregir el microblading mal hecho pero ¿cómo?
Señales de que hay que corregir el microblading mal hecho
Detectar un mal resultado al principio no es fácil. Cuando van pasando los días o las semanas es cuando empiezan a aparecer las evidencias:
- Cejas demasiado oscuras o con un tono poco natural
- Trazos muy gruesos o artificiales que no imitan el vello natural
- Asimetría entre ambas cejas
- Pigmentos que cambian a tonos rojizos, grises o azulados con el tiempo
- Diseño que no se adapta a la forma del rostro
Si te han hecho un microblading que presenta alguno de los puntos anteriores, lo más recomendable es que pidas cita en 222 Tattoo Madrid.
¿Qué opciones existen para corregir el problema?
Cada caso es distinto y debemos estudiarlo de manera individual. La solución va a depender de aspectos como el estado del pigmento, el diseño inicial o tu tipo de piel.
1.- Neutralización del pigmento
Un problema muy común es que el pigmento haya cambiado hacia tonos grisáceos o rojizos. Esto suele ocurrir cuando se utilizan pigmentos de baja calidad o no se ha elegido bien el color en función del tono de la piel.
La neutralización consiste en trabajar con pigmentos correctores que equilibran el color. Por ejemplo, si tu microblading es demasiado rojizo, aplicamos tonos verdosos que compensen ese matiz para conseguir un aspecto más natural.
2.- Rediseño completo de las cejas
Cuando el problema es la forma, la solución es rediseñar completamente la estructura de las cejas. En estos casos se realiza un estudio de visagismo para definir:
- Altura del arco
- Inicio y final de la ceja
- Proporción respecto a los ojos y la nariz
Después se corrigen los trazos existentes y se hacen nuevas líneas que imiten el crecimiento natural del pelo.
3.- Eliminación o aclarado del pigmento
Si el trabajo anterior está demasiado saturado o los trazos son muy gruesos, es posible que necesites unas sesiones de láser antes de acudir a nosotros para corregir el microblading mal hecho.
Una vez que el pigmento se ha reducido, podremos realizar un diseño mucho más preciso y natural.
La importancia de acudir a un centro especializado
Corregir un microblading mal hecho es más complejo que realizar un trabajo desde cero. Por eso es fundamental acudir a un estudio con experiencia en este tipo de procedimientos. También es imprescindible realizar un diseño de cejas totalmente individualizado que permita unos resultados naturales.
En estudios como 222 Tattoo Madrid, el trabajo de precisión forma parte de nuestro día a día. Como especialistas en tatuajes de línea fina en Madrid sabemos lo importantes que son la técnica y los trazos adecuados en cualquier trabajo. Ponte en manos de los mejores y te ayudaremos a equilibrar la forma de tus cejas y devolverte un aspecto armónico y natural.