Hacerse un piercing es una decisión personal de estética y expresión individual. Sin embargo, implica una perforación corporal que debe realizarse bajo las más estrictas condiciones de higiene, legales y profesionales muy concretas. Por eso, una de las dudas más frecuentes es la edad mínima para hacerse un piercing y qué tipo de consentimiento es necesario en el caso de los menores.
En el artículo de hoy aclaramos todos los aspectos relacionados para que la decisión sea informada, segura y responsable.
¿Existe una edad mínima para hacerse un piercing?
En España no existe una ley a nivel estatal que regule de forma exacta la edad mínima, pero sí hay normativas autonómicas y protocolos sanitarios que marcan límites claros. En la práctica, la mayoría de estudios profesionales aplicamos estas reglas:
- Mayores de 18 años: pueden hacerse piercings sin necesidad de consentimiento adicional.
- Menores de edad: necesitan autorización expresa del padre, madre o tutor legal.
- Niños o preadolescentes: muchos estudios establecen límites internos y no realizan ciertos piercings por debajo de una edad mínima, incluso con consentimiento.
Estas medidas responden a un criterio sanitario y ético además de legal.
¿Qué implica el consentimiento informado?
En un entorno profesional, un consentimiento informado implica que la persona (o su tutor legal si es menor) ha recibido información clara y comprensible sobre:
- El procedimiento que se va a realizar
- Los riesgos potenciales
- Los cuidados posteriores necesarios
- Las posibles complicaciones si no se siguen las indicaciones
En el caso de los y las menores, el tutor debe acreditar su identidad y relación legal y, en la mayoría de los casos, estar presente durante el proceso.
Recomendaciones antes de hacerse un piercing
Aunque superes la edad mínima para hacerse un piercing, es importante tener en cuenta una serie de recomendaciones que reducen riesgos y mejoran la experiencia.
1.- Elige bien el momento y la zona
Como ya sabes, no todas las zonas del cuerpo cicatrizan igual ni son adecuadas para todas las edades. Recomendamos valorar:
- Nivel de madurez física
- Ritmo de crecimiento
- Actividad diaria, deporte o trabajo
- Capacidad para seguir correctamente los cuidados
En 222 Tattoo Madrid siempre te asesoraremos sobre si ese piercing concreto es recomendable o no en tu caso.
2.- Acude siempre a un estudio profesional
Un piercing debe hacerse en un entorno higiénico, con material esterilizado y personal formado. Esto reduce de forma drástica el riesgo de infecciones, rechazos o cicatrices permanentes.
No es recomendable hacerse piercings en entornos no regulados o sin garantías sanitarias, aunque parezcan más económicos o accesibles.
3.- Ten en cuenta los cuidados posteriores
Una cicatrización correcta depende, en gran parte, de los cuidados posteriores. No seguir estas indicaciones puede provocar infecciones, inflamación prolongada o cierre de la perforación. Entre las pautas habituales de cuidado destacan:
- Limpieza diaria con productos específicos
- Evitar tocar o manipular el piercing sin higiene
- No retirar la joya durante el periodo inicial
- Evitar piscinas, playas y saunas durante las primeras semanas
En nuestro estudio de tatuajes en Madrid somos especialmente cuidadosos con los protocolos de higiene e insistimos mucho en la importancia de los cuidados posteriores.
La edad mínima para hacer un piercing, el consentimiento y las recomendaciones no son un simple trámite, son elementos fundamentales para garantizar seguridad, salud y un buen resultado. Pedir cita con nosotros es la mejor forma de disfrutar de decorar tu cuerpo sin correr riesgos innecesarios.